Saturno, el señor de los anillos
Saturno es el más pequeño de los "gigantes gaseosos" del sistema solar y el planeta más alejado de la Tierra que se puede percibir a simple vista. Además de su descomunal sistema de anillos, Saturno esconde un gran número de secretos y detalles que vamos a conocer hoy.
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| Saturno, fotografía del Telescopio Espacial Hubble |
- Características principales de Saturno
Saturno es el sexto planeta en distancia al Sol. También se trata del segundo planeta más grande del Sistema Solar y el otro de los gigantes gaseosos de nuestro vecindario cósmico, aunque al igual que sucede con Júpiter, los científicos creen que podría albergar un núcleo sólido en su interior.
Sin duda, el elemento o, mejor dicho, los elementos más llamativos de Saturno son sus 7 anillos, los cuales se cree que están compuestos por millones de pedazos de hielo y rocas procedentes de cometas, asteroides o lunas que se desintegraron debido a la poderosa gravedad del planeta.
Este sistema de anillos se extiende hasta una distancia de 282.000 kilómetros del planeta, pudiendo alcanzar un grosor de 10 kilómetros de máximo.
Una curiosidad sobre estos anillos es que fueron nombrados alfabéticamente según el orden en que fueron descubiertos, y no en el orden en el que se establecen. Así, los anillos principales son A, B y C, y los anillos D, E, F y G son más débiles y se descubrieron más recientemente.
Al igual que Júpiter, Saturno tiene 53 lunas conocidas y 30 lunas adicionales a la espera de la confirmación de su descubrimiento, es decir, un total de 83 lunas, algunas tan interesantes como Titán o Encélado.
- Estructura interna, geología y composición
Saturno es una inmensa esfera conformada por en su gran mayoría por hidrógeno y helio, es decir, carece de una superficie sólida. En su interior podría esconderse un núcleo sólido de metales como el hierro y el níquel, el cual estaría rodeado de material rocoso y otros compuestos solidificados por la intensa presión y el calor, aunque por el momento se trata únicamente de una hipótesis.
Del mismo modo que Júpiter, el núcleo de Saturno estaría rodeado por una capa de hidrógeno metálico líquido debido a la gran gravedad del planeta y la presión ejercida por su atmósfera.
Saturno también está dotado de una potente magnetosfera que provoca auroras boreales en los polos del planeta, sin embargo, al contario que sucede en la Tierra, estas auroras no guardarían relación con la actividad solar, si no que estarían causadas por una combinación de partículas expulsadas por las lunas de Saturno y la rápida rotación del campo magnético del planeta.
- Su atmósfera
Visto con un telescopio, Saturno presenta un patrón de colores divididos en bandas tenues que van del amarillo y el beige, hasta el marrón o el gris, y que representan las nubes, corrientes en chorro y tormentas de las que está cubierto el planeta.
Es también un planeta de fuertes vientos, los cuales pueden alcanzar velocidades de hasta 500 metros por segundo en su región ecuatorial.
Otra de las características más peculiares de la atmósfera del planeta es el gran hexágono que puede observarse en el hemisferio norte, el cual muta de color con el paso de las estaciones y gira en sentido contrario de las agujas del reloj. Este patrón se observó por primera vez en la visita a Saturno de la sonda Cassini. El fenómeno se produce debido a la conjunción de una gran tormenta giratoria en el centro de su polo norte y una corriente en chorro ondulada con vientos que pueden alcanzar los 320 kilómetros por hora: un fenómeno único en todo el sistema solar.
- La exploración de Saturno
Por su lejanía, a Saturno solo se han acercado 4 misiones espaciales en la historia de la humanidad. La primera de ellas fue la Pioneer 11, en 1979, la cual hizo un sobrevuelo del planeta a unos 20.000 kilómetros de altitud obteniendo las primeras imágenes del planeta.
Posteriormente, en los años 1980 y 1981, respectivamente alcanzaban el planeta las sondas Voyager I y Voyager II. La primera de ellas envió las primeras imágenes de alta resolución del planeta, de los anillos y de Saturno, además de fotografías de la superficie de alguna de sus lunas. De hecho, fue en esta misión que los científicos descubrieron que Titán, una de las lunas más interesantes, poseía atmósfera. Un año más tarde, la Voyager II complementaría la labor de su predecesora antes de continuar su camino hacia Urano.
Pero sin duda, la misión más importante jamás enviada a Saturno fue la nave Cassini, lanzada junto a la sonda Huygens que tendría como destino la luna Titán. Tras un viaje de casi 7 años, Cassini llegó a Saturno en el año 2002 y estuvo operativa hasta 2017, periodo durante el cual nos ha proporcionado algunas de las imágenes más sorprendentes del planeta, sus anillos y de algunas de sus lunas como Titán o Encélado, sobre las cuales se baraja la posibilidad de que pudieran llegar a ser habitables.
- Curiosidades sobre Saturno:
- Es planeta del sistema solar más alejado de la Tierra de los visibles a simple vista.
- Pese a su tamaño, Saturno es el planeta menos denso del sistema solar. De hecho, Saturno es menos denso que el agua, por lo que si existiera un océano capaz de albergar el planeta, este flotaría en la superficie del mismo.
- Saturno no siempre tuvo anillos si no que según los últimos estudios estos se formaron hace entre 10 y 100 millones de años, cuando los dinosaurios aún poblaban la Tierra.
- La atmósfera de Saturno se desplaza a una velocidad endiablada cercana a los 1800 kilómetros por hora y está regido por tormentas continuas en las que los relámpagos pueden producir descargas hasta 1000 veces superiores a las de los rayos terrestres.
- Saturno no es una esfera perfecta, si no que se trata más bien de un planeta ovalado. De hecho, debido a su baja densidad y su rápida rotación Saturno es el planeta más plano de todos los del sistema solar. Esto produce que no exista una gran diferencia entre el diámetro de sus polos.
Y ahora vamos a dejar por un momento la parte científica para centrarnos en el origen de su nombre y su significado en las mitologías griega y romana:
- Cronos/Saturno
En la mitología griega, Cronos (Saturno en la romana) era el hijo menor de Urano, la deidad primordial del cielo y de Gea, la deidad primordial de la tierra. Urano y Gea tuvieron seis Titanes masculinos y seis Titanes femeninos (las Titánides).
Urano y Gea también dieron a luz a los Cíclopes (gigantes de un solo ojo) y a los Hecatónquiros (gigantes con cien manos).
Aunque Urano y Gea tuvieron muchos hijos, Urano se puso celoso de ellos y los escondió bajo tierra, por lo que nunca vieron la luz del día. Gea odiaba el trato que recibían sus hijos e ideó un plan para salvarlos. Inventó el acero gris y fabricó una hoz afilada. Le contó su plan a sus hijos, pero estos temían enfrentarse a su poderoso padre, siendo Cronos el único que se ofreció a ayudar a su madre.
Gea le dijo a Cronos que se escondiera en su alcoba ya que Urano la visitaría esa noche. Cronos se escondió, con la hoz en la mano y dispuesto a llevar a cabo el plan de su madre.
Mientras un lujurioso Urano intentaba hacer el amor con Gea, Cronos intervino y cortó los genitales de su padre. La sangre cayó sobre Gea, que dio a luz a las "furias".
Cronos arrojó los genitales al océano tras él. La espuma de los genitales luego daría lugar al nacimiento de la diosa Afrodita.
Cronos encarceló a su padre en las profundidades del "Tártaro" junto con los Cíclopes y Hecatónquiros en unas cuevas.
Con su padre ya fuera del camino, Cronos se convirtió en el primer rey del mundo.
Tomó el cielo de Urano y la tierra de Gea y amenazó a sus hermanos Océano y Tetis para que le concedieran el control del mar. No confiaba en nadie y gobernaba en soledad.
El gobierno de Cronos fue considerado como la Edad de Oro, una época en la que no había enfermedades, hambre ni penurias. El pueblo, conocido como la Raza Dorada, era feliz y una vez que morían, se convertían en espíritus y podían velar por sus seres queridos. Algunos héroes elegían no morir, sino que eran transportados a las Islas de los Bienaventurados, en el fin del mundo, que también gobernaba Cronos.
Cronos se casó con su hermana Rea y tuvieron seis hijos: Hestia, Deméter, Hera, Hades, Poseidón y Zeus, padre de los dioses y los hombres. Sin embargo, Cronos era un padre problemático y paranoico, ya que sus padres le habían advertido que sus propios hijos se pondrían en su contra, al igual que había hecho Cronos con su padre.
Con esta advertencia en mente, Cronos se tragó a cada hijo tan pronto como Rea dio a luz. Una angustiada y embarazada Rea acudió a sus padres en busca de ayuda, pues no quería que otro de sus hijos fuese tragado por Cronos.
Urano y Gea aconsejaron a Rea que viajara a la isla de Creta y diera a luz allí a su hijo menor (Zeus). En Creta, Rea se reunió con la cabra Amaltea y con las Melias, las ninfas del fresno portador de maná. También buscó una piedra especial que Gea le había ordenado encontrar.
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| Saturno devorando a sus hijos. Paul Rubens. |
Cronos se tragó la piedra sin dudar, sin sospechar siquiera que su esposa lo engañaba. Finalmente, Rea viajó de vuelta a Creta para dar a luz a Zeus y juró que este destruiría algún día a Cronos, continuando la tradición de la violencia hijo-padre.
Rea dejó a Zeus en Creta, donde Amaltea y las Melias lo alimentaron. Rea lo visitaba con regularidad y le enseñaba a llevar a cabo la venganza.
Zeus creció y se hizo fuerte y magnífico. Rea reclutó a su amiga Metis, hija de Océano y Tetis, para que la ayudara a preparar a Zeus para su papel de derrocar a Cronos. Metis preparó una mezcla de sulfato de cobre, jugo de amapola y jarabe de maná, que dio a Zeus.
Zeus llevó esta mezcla a Cronos, y en cuando empezó a beberla, vomitó a sus hijos uno a uno. Primero fue la piedra, luego Poseidón, Hades, Hera, Deméter y Hestia. Cronos se desmayó después de vomitar a sus hijos, y Zeus intentó decapitar a Cronos con su hoz, pero no tuvo fuerzas para empuñarla.
Los hermanos de Zeus le dieron las gracias por liberarlos y le juraron lealtad. Juntos, derrocarían a Cronos y comenzarían una nueva era: la de los dioses olímpicos.
Cronos no permitió que sus hijos lo derrocaran sin luchar, y así comenzó la Titanomaquia, una batalla de diez años entre los Titanes y los dioses olímpicos.
Los Titanes lucharon desde el Monte Otris, mientras que los dioses lo hicieron desde el Monte Olimpo. Al principio, Cronos y los Titanes superaban en número a los dioses olímpicos más débiles. Metis le dijo a Zeus que bajara al Tártaro y liberara a los cíclopes y a los Hecatónquiros para que lucharan del lado de los dioses. Los cíclopes crearon las famosas armas de los dioses: los rayos para Zeus, el tridente para Poseidón y un casco de oscuridad para Hades. Estas armas, juntos a los Hecatónquiros de cien manos, pronto cambiaron el rumbo de la batalla.
Los Titanes, abrumados, emplearon a Atlas como líder, y este los reunió en una larga resistencia.
Zeus, Hades y Poseidón idearon un plan para derrotar a los Titanes de una vez por todas. Hades robó las armas de Cronos mientras Poseidón le amenazaba con su tridente y Zeus le lanzaba sus rayos.
Mientras Cronos estaba distraído, los Hecatónquiros hicieron llover rocas sobre el resto de los Titanes. Este ataque aseguró finalmente la victoria de los dioses olímpicos.
Los Titanes fueron enviados al Tártaro, mientas que a Atlas se le impuso el castigo más severo, el de alzar los cielos sobre sus hombros para toda la eternidad.
Cronos fue condenado a recorrer el mundo y a medir la eternidad solo. Por eso se le conoció como el "Viejo Padre Tiempo".
Comenzó a envejecer, recordando a todos el implacable paso del tiempo que terminaría llevando a todos los mortales al final de sus días.








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