¿Qué pasaría si la Luna desapareciera?
Pese a que la Luna se aleja cada año de nosotros aproximadamente a un ritmo de 3,78 centímetros y, cuando se formó, estaba casi 16 veces más cerca de la Tierra de lo que está hoy, estamos acostumbrados a verla cada noche en el cielo, como ese astro maravilloso que hemos visitado alguna que otra vez en el pasado y que planeamos volver a pisar en un futuro no muy lejano.
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| Fotografía de Andrew McCarthy |
Pero... ¿Qué pasaría si desapareciera?
El campo de la ciencia ficción se ha ocupado de probar cuáles serían las consecuencias de múltiples escenarios relativos a nuestro satélite natural: que se trate de una megaestructura alienígena (como en "Moonfall"), que esté habitada (como en "Viaje a la Luna"), incluso por un extraño anciano (como en "La Gran Sorpresa") y muchos otros argumentos más.
Pero en realidad, pasarían muchas cosas más.
Para empezar, hay que recordar que la luna llena es, en promedio, unas 14.000 veces más brillante que Venus. Sin ella, serían noches tremendamente oscuras. Quizás, si no tuviéramos tanta contaminación lumínica en el mundo podríamos decir que sería un planteamiento idóneo para contemplar las estrellas todas las noches gracias a los cielos tan oscuros. Sería como si hubiese luna nueva cada día. Más oscuro aún, porque, si bien siempre está oscuro por la noche, es la luz reflejada de la Luna la que nos proporciona una apariencia de iluminación: no podrías ver la mano justo enfrente de tu cara.
Probablemente sería un paraíso para los astrónomos. Sin Luna, podríamos ver objetos mucho más tenues y distantes en el espacio durante todo el año, sin tener que esperar la fase correcta para su observación.
- Las mareas
Recordemos que la Luna tiene una gran influencia en las mareas de la Tierra. La Luna tira de la Tierra y ralentiza su rotación. La atracción de la Luna crea una protuberancia cerca del ecuador de la Tierra, lo que significa que hay un nivel más bajo de agua en los polos.
Sin nuestro satélite, las mareas altas y bajas se reducirían aproximadamente un 75%, algo que pondría en peligro la vida de muchos tipos de especies como mejillones, cangrejos y caracoles de mar que viven en las zonas de marea y también alteraría las dietas de los animales más grandes que dependen de ellos para alimentarse. Muchos ecosistemas estarían en jaque. Y nuestras mareas serían diminutas, casi inexistentes. El único tirón que sentirían sería debido al Sol, que es intrascendente.
- La hipotética destrucción de la Luna
Si la Luna acabara destruida, sería una catástrofe; daría como resultado a una inmensa cantidad de escombros, que con suerte no golpearían la Tierra en grandes trozos. Cambiaría nuestro mundo para siempre. Los escombros se esparcirían en todas direcciones.
Si la explosión fuera lo suficientemente débil, los escombros volverían a formar una o más lunas nuevas; o quizá ninguna; ¡incluso podría generar un sistema de anillos alrededor de la Tierra!
- Días más cortos
Precisamente por lo comentado anteriormente, sin la Luna, un día en la Tierra solo duraría de seis a doce horas (tendríamos al año más de 1.000 días).
Esto se debe a que la rotación de la Tierra se ralentiza con el tiempo gracias a la fuerza gravitacional, o atracción de la Luna, y sin ella, los días pasarían en un abrir y cerrar de ojos.
Sin la Luna, podríamos tener enormes cambios climáticos durante miles de millones de años, con diferentes áreas que se calentarían extraordinariamente y luego se sumergirían en largas edades de hielo.
Casi no veríamos estaciones. También haría más viento. Sin la Luna, veríamos un aumento en la velocidad del viento; podrían volverse mucho más rápidos y fuertes sin ella.
- Adiós a los eclipses
Al no existir la Luna, ya no tendríamos eclipses de ningún tipo. Ni solares ni lunares.
Los eclipses requieren que tres objetos estén alineados: el Sol, un planeta y la luna de un planeta. Sin ella, nada de esto podría ocurrir. Sería el fin de los eclipses para nuestro planeta.




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