Las lluvias de estrellas

 Para empezar a entender de qué se trata exactamente este fenómeno, debemos saber que técnicamente, no deberíamos llamarlas "lluvias de estrellas", ya que no se trata de estrellas, sino de meteoros. Por tanto el término más acertado para referirnos a ellas sería "lluvia de meteoros".

Las lluvias de meteoros son fenómenos fascinantes que iluminan el cielo nocturno durante ciertos períodos de tiempo. La forma en la que inundan el cielo nocturno de destellos las hace atractivas para los observadores ya desde la Antigüedad. Así, con la llegada de cada año, quedan marcadas en todos los calendarios como fechas relevantes que no pueden ser pasadas por alto.



¿Cómo se originan?

Los meteoroides son las partículas que se desprenden de los cometas que surcan el Sistema Solar. Cuando la trayectoria de esas partículas se encuentra en la órbita de la Tierra, los meteoroides chocan contra la atmósfera convirtiéndose en meteoros, y desintegrándose originando la visible estela de luz.

Estos meteoroides pueden originarse de dos formas diferentes:

  • Una de ellas es por arrastre de vapor de agua. Comparamos los cometas con "bolas nieve o hielo" formadas por la incrustación de ciertas rocas que orbitan en el Cosmos. Ese "hielo" que mantiene unidos a los fragmentos sólidos será agua, metano o amoníaco y, aunque el tamaño de las rocas es diverso, el más abundante será comparable a pequeños granos de arena. De esta forma, cuando el cometa pasa cerca de las estrellas (el Sol en nuestro caso) parte de ese hielo se vaporiza debido al aumento de temperatura y, junto con él, se quedan suspendidas en el vapor las partículas de polvo, desprendiéndose del cometa y adoptando el estado de meteoroides.
  • Otro origen para algunas de las lluvias de meteoros observables desde la Tierra, el caso de las "Cuadrántidas y las Gemínedas", es la ruptura de múltiples asteroides hace 500 y 1000 años. Esos fragmentos, dispersos por el universo, tenderían rápidamente a desintegrarse en forma de polvo y arena, extendiéndose por la órbita de objetos astronómicos que los atraen y formando una densa corriente de meteoroides que evoluciona hacia la órbita de la Tierra.



La lluvia de meteoros ocurre entonces cuando los meteoroides, se interponen en el camino de la órbita terrestre. Entonces, chocan contra la atmósfera y entran en ella. En este momento pasan a conocerse con el nombre de meteoros. Únicamente podrán ser llamados meteoritos aquellos que consigan alcanzar la superficie terrestre y que, por lo tanto, tengan al menos una masa inicial considerable, así como una cierta consistencia como sólido.
Con la entrada del meteoro en la atmósfera se puede observar un destello en forma de camino luminoso a causa de la desintegración del objeto. Esto es debido al choque del meteoro con las moléculas de aire de la atmósfera produce un calentamiento por fricción y las evapora por completo. Esos átomos evaporados chocan nuevamente con otras moléculas de aire, desprendiendo electrones de los átomos y generando una gran cantidad de energía que se visualiza en forma de destello luminoso. Este proceso es conocido como ionización.


  •  Lluvias de meteoros en 2023

 Nombre                       Rango de Visibilidad            Punto de máx. actividad

Cuadrántidas              28 dic (2022) - 12 enero                          4 enero

Líridas                                 16 - 25 abril                                     23 abril

Eta Acuáridas                19 abril - 28 mayo                                6 mayo

Delta Acuáridas             12 julio - 23 agosto                             30 julio

Perseidas                        17 julio - 24 agosto                             13 agosto

Dracónidas                      6 - 10 octubre                                     9 octubre

Oriónidas                       2 octubre - 7 noviembre                      22 octubre

Leónidas                          6 - 30 noviembre                              18 noviembre

Gemínidas                        4 - 17 diciembre                               14 de diciembre

Úrsidas                             17 - 26 diciembre                             23 diciembre




- El mito tras las Perseidas

Las Perseidas, la lluvia de meteoros más popular del año, se produce cuando los meteoroides provenientes del cometa Swift-Tuttle, entran en la atmósfera. Esta es la explicación científica, pero las Perseidas tienen otras historias detrás que aumentan más aún su peculiar encanto y romanticismo. Una de ellas, la más dramática, tiene que ver con la tradición cristiana y la otra, más mundana, con la mitología griega.

"Perseo"

Las lluvias de estrellas reciben su nombre de la constelación desde la cual parecen provenir los meteoros, lo que se denomina "radiante". En el caso de las Perseidas, el radiante se localiza en la constelación de Perseo.
En la mitología griega, Perseo es el hijo de Zeus, quien, enamorado de la ninfa Dánae, tuvo que transformarse para poder entrar en la habitación donde estaba recluida su amada y engendrar a su futuro vástago. La forma que eligió el dios fue, precisamente, una lluvia dorada.. Después, ya mayor, Perseo tiene amores con la princesa Andrómeda, que es la constelación que se ubica a su lado. Incluso la salvó de un monstruo marino que estaba apunto de devorarla. Tampoco fue el primero en derrotar, ya que antes le había cortado la cabeza a Medusa, conocida por convertir en piedra a quien la mirase, aunque eso... ya es otra historia.




"El martirio de San Lorenzo"

Las Perseidas también son conocidas como las "Lágrimas de San Lorenzo", al coincidir su llegada en agosto con la fecha en la que se recuerda el martirio del santo (10 de agosto). 
San Lorenzo fue quemado vivo en una hoguera, en Roma. Se dice que en medio del martirio exclamó: "Dadme la vuelta, que por este lado ya estoy hecho". Sus lágrimas, reza la leyenda, son las "estrellas" que en las noches caerán del cielo.



Por si las Perseidas no tuvieran ya suficiente magia, el cometa que las provoca, el Swift-Tuttle, se perdió de la vigilancia de los astrónomos por imprecisiones cometidas en la estimación de su órbita. Incluso se creyó que se había desintegrado. Lo que ocurría es que el periodo en el que el cometa lograba completar su órbita, no era de 120 sino de casi 130 años. Para alivio de los científicos, volvió a aparecer en 1992.

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