La constelación de Orión

 La constelación de Orión es una de las más brillantes y conocidas del cielo nocturno. Se encuentra en el ecuador celeste, lo que permite que sea visible desde cualquiera de los dos hemisferios y es conocida y venerada desde la antigüedad.




La constelación también se conoce como "el Cazador" ya que, según la mitología griega, representa al mítico cazador Orión enfrentándose a Tauro, el toro, o persiguiendo a las hermanas "Pléyades", representadas por el famoso cúmulo abierto, o persiguiendo a la Liebre (Lepus) con sus dos perros cazadores, las constelaciones cercanas de Canis Maior y Canis Minor.

Orión contiene dos de las diez estrellas más brillantes del cielo: Rigel (Beta Orionis) y Betelgeuse (Alpha Orionis), varias nebulosas famosas: la Nebulosa de Orión (Messier 42), la Nebulosa de Mairan (Messier 43) y la Nebulosa Cabeza de caballo entre otras: el conocido grupo de trapecio y uno de los asterismos más famosos del cielo nocturno: el cinturón de Orión. Las tres estrellas que lo forman son conocidas como "Las Tres Marías" o "Los Tres Reyes Magos": Alnitak, Alnilam y Mintaka.


  • Dónde verla
Orión es la vigésimo sexta constelación en cuanto a tamaño, ocupando un área de 594 grados cuadrados. Se encuentra en el primer cuadrante del hemisferio norte (NQ1) y se puede ver en latitudes entre +85º y -75º. Las constelaciones vecinas son el Erídano, Géminis, Lepus, Monoceros y Tauro.

  • Cuándo verla
Es visible desde el hemisferio norte todas las noches de invierno, sobre todo desde Noviembre a Febrero. También es visible unas pocas horas antes del amanecer desde finales de agosto hasta mediados de noviembre y puede verse en el cielo nocturno hasta mediados de abril.

Principales estrellas de Orión


  • Orión en la mitología
Orión era un hermoso gigante de colosal tamaño cuyos padres fueron Poseidón y Euríale, una de las gorgonas. Orión destacó entre todos los héroes existentes por su tamaño y su fuerza. Era tan grande que cuando se adentraba en los mares más profundos, el agua no le llegaba más que a los hombros.

Orión se enamoró de Mérope, hija de Enopión, rey de Quíos e intentó casarse con ella, pero su padre denegaba tal permiso constantemente por lo que Orión intentó tomarla por la fuerza. Como castigo, Enopión consiguió, con ayuda de Dionisio (dios del vino), adormecerlo y cegarlo. Orión acudió a un oráculo para curar su ceguera y éste le dijo que lo lograría si viajando hacia el Este permitía que los rayos del Sol le dieran directamente en los ojos.

Recobrada la vista se trasladó a Creta. Allí, ya que era un magnífico cazador y de hecho perseguía a las bestias en el Hades (inframundo) y en los cielos, acompañado de su perro Sirio, comenzó a trabajar en el séquito de Artemisa, diosa de la Caza.

 A partir de este punto, existen múltiples y muy diferentes versiones sobre el final de la vida de Orión.

Según una de ellas, Orión se convirtió en favorito de Artemisa y le dio múltiples atenciones. Orión, lleno de orgullo y protegido por la diosa, se atrevió a afirmar que ninguna de las grandes bestias y monstruos existentes en el mundo le daba miedo y que podía destruir a todas ella. Gea, la diosa de la Tierra, se sintió herida ante tales afirmaciones y le envió un simple escorpión que con su aguijón, le provocó la muerte.




Otra leyenda afirma que Apolo, hermano gemelo de Artemisa, estaba indignado de que su hermana amase a tal gigante y la desafió a que acertase con un arco y una flecha a una pequeña figura, que sobresalía en un lugar muy alejado de que se encontraban, la isla de Ortigia, en mitad del mar. Artemisa acertó en el blanco como gran cazadora que era, pero ese blanco no era otro que su amado Orión, quien murió al instante.
Artemisa desconsolada por la pérdida, pidió a Zeus que fuera trasladado al cielo y convertido en la constelación que todos conocemos...


También Orión tuvo trifulca con Tauro y su principal estrella "Aldebarán". Se cuenta que el gigante se enamoró de las siete ninfas, conocidas como "Pléyades". Zeus, para evitar que Orión las sedujese las recogió y las situó en el cielo. Una de las versiones de este mito asegura que Zeus, además, envió al toro Aldebarán a proteger a las ninfas, razón por la cual el famoso cúmulo de las Pléyades se encuentra en la constelación de Tauro y, en el cielo nocturno, podemos ver a Orión persiguiendo a las estrellas, que son las siete hijas de Atlas y Pleyone.



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